Hace no mucho tiempo, Renault enfrentaba uno de sus momentos más complejos en Chile. Un portafolio reducido, sin concesionarios emblemáticos y con una ola de productos nuevos que parecían no llegar desde Europa. En ese escenario, la llegada del renovado Renault Arkana E-Tech aparece como un salvavidas con forma de SUV coupé, y más que eso, como una carta fuerte en la apuesta por reconectar con el público local.
El facelift del Arkana no es solo una cuestión estética. Es un golpe de timón que responde a las nuevas directrices globales de la marca, con un diseño más moderno, motorización con tecnología MHEV (mild hybrid) y una versión que respira el estilo deportivo de la línea Esprit Alpine.
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Un SUV coupé a la batalla
Cuando se detiene frente a ti, el nuevo Arkana E-Tech no grita “revolución”, pero sí susurra elegancia.

Su silueta fastback, que alguna vez fue rupturista, hoy parece algo más conservadora frente a competidores como el nuevo Peugeot 3008, que apuesta por lo audaz y futurista. Y sin embargo, hay algo en el Arkana que atrapa: proporciones equilibradas, una postura firme y ese aire de refinamiento que no necesita estridencias.
El nuevo logo de Renault, ahora plano y alojado en una franja negra que conecta los faros en forma de C, es el primer guiño a su nueva identidad visual. El frontal cambia su grilla por un patrón que imita la insignia de la marca, y el parachoques amplía su respiración con una rejilla de rombos y cortinas de aire que no son solo decorativas.

Las llantas de 18”, ahora con diseño más agresivo, y los detalles en negro brillante que reemplazan al cromo, cierran el círculo visual junto a un color inédito: Azul Zanzíbar, un verde oscuro metalizado que lo hace destacar sin estridencias.
Con un largo de 4.568 mm y un maletero de 513 litros, el Arkana se posiciona al mismo nivel del Peugeot 3008 en términos de espacio. Además, esconde 28 litros adicionales bajo el piso del portaequipaje, lo que lo convierte en un aliado funcional para el día a día.
Interior: más calidad, más Alpine
El cambio continúa al abrir las puertas. Si bien el diseño base se mantiene, el ambiente es otro. La influencia del acabado Esprit Alpine se siente en cada rincón: desde los insertos en símil madera mate con textura rugosa, hasta el volante forrado en cuero perforado y los asientos deportivos con bordados tricolores y logos Alpine.
Los detalles marcan la diferencia: espejo sin marco, pedales metálicos, tapicería oscura y cinturones con ribetes azules. Todo se conjuga para ofrecer una sensación de mayor calidad percibida, una deuda pendiente que el modelo anterior nunca terminó de saldar.
La pantalla del clúster digital ahora es de 10,2 pulgadas, con gráficos más sobrios y minimalistas, pero agradables a la vista. Detrás del volante, eso sí, persiste el comando satelital del sistema de audio: un resabio francés que puede parecer arcaico en plena era de los volantes multifunción.

El sistema multimedia Easy Link, ahora con pantalla vertical de 9,3”, mejora notablemente en funcionalidad. Es compatible con Apple CarPlay y Android Auto de forma inalámbrica, incluye navegación, modos de conducción, control de calidad del aire y asistencias activas. El sonido corre por cuenta de un ya conocido y bien valorado sistema Bose con 9 parlantes.
Eso sí, no todo brilla: las cámaras 360° se sienten desfasadas en calidad, un contraste frente a otros elementos que sí se han modernizado.
Seguridad al día
La dotación de seguridad del Arkana E-Tech no decepciona. Ambas versiones –Intens y Esprit Alpine– incluyen:
- 6 airbags
- Frenado autónomo de emergencia con detección de peatones y ciclistas
- Asistente de mantenimiento de carril
- Detector de fatiga
- Monitor de punto ciego
La versión tope de gama suma alerta de colisión trasera y asistente de estacionamiento automático, cerrando un paquete competitivo dentro del segmento.

Motor con asistencia híbrida
Bajo el capó sigue el mismo bloque 1.3 TCe turbo desarrollado con Mercedes-Benz, que ahora trabaja junto a un sistema MHEV de 12V. El resultado: 140 Hp y 260 Nm de torque, gestionados por una transmisión automática de doble embrague (DCT) de 7 velocidades.
Lo interesante está en el consumo: homologado en 14,8 km/l en ciudad, supera los 12,7 km/l de su versión anterior. En carretera, puede alcanzar los 18-20 km/l, siempre y cuando se conduzca con moderación.
El modo Eco ha mejorado su respuesta, volviéndose más utilizable en entornos urbanos. Y la transmisión, antes criticada, ahora parece mejor calibrada, entregando una experiencia más suave e intuitiva.
A nivel dinámico, el Arkana se comporta más como un sedán elevado que como un SUV.
Su tren delantero de recorrido corto lo hace ágil en curvas, aunque algo seco en caminos en mal estado. El eje trasero semi-rígido, bien afinado, cumple sin sobresaltos.
No es un vehículo deportivo, pero sí es predecible, cómodo y con personalidad suficiente para disfrutar al volante.

Palabras finales
El Renault Arkana E-Tech tiene un precio que arranca en $30.390.000 y alcanza los $32.890.000 en su versión más equipada. Una cifra que, aunque elevada, está alineada con el mercado actual y sus competidores directos como el Peugeot 3008.
La pregunta es: ¿vale lo que cuesta? La respuesta dependerá del perfil del comprador. Si buscas un SUV coupé con diseño elegante, buena eficiencia, y una conducción más cercana a un auto que a un SUV tradicional, el Arkana es una opción muy completa y razonable. Además, marca un paso importante en la renovación de Renault en Chile.
Donde el 3008 apuesta por la vanguardia, el Arkana opta por la solidez, el equilibrio y la elegancia sobria. Y en ese contraste, ambos modelos pueden convivir, apelando a públicos distintos, pero igual de exigentes.